Jeremías 13

De ReliWiki

Jeremías 13

La señal del cinto podrido

1 [a] Así me dijo Jehová: «Ve y cómprate un cinto de lino.[b] Cíñelo a tu cintura, pero no lo metas en agua».

2 Compré el cinto, conforme a la palabra de Jehová, y lo ceñí a mi cintura.

3 Vino a mí por segunda vez palabra de Jehová, diciendo:

4 «Toma el cinto que compraste, el cual ciñe tu cintura, levántate, ve al Éufrates[c] y escóndelo allí, en la hendidura de una peña».

5 Fui, pues, al Éufrates y lo escondí, como Jehová me había mandado.

6 Después de muchos días me dijo Jehová: «Levántate, ve al Éufrates y toma el cinto que te mandé esconder allí».

7 Entonces fui al Éufrates, cavé y tomé el cinto del lugar donde lo había escondido, pero el cinto se había podrido y ya no servía para nada.[d]

8 Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

9 «Así ha dicho Jehová: Así haré podrir la soberbia de Judá y la mucha soberbia de Jerusalén.

10 Este pueblo malo, que no quiere escuchar mis palabras, que anda en las imaginaciones de su corazón y que va en pos de dioses ajenos para servirlos y para postrarse ante ellos, vendrá a ser como este cinto, que ya no sirve para nada.

11 Porque como el cinto se ajusta a la cintura del hombre, así hice que se ajustara a mí toda la casa de Israel y toda la casa de Judá, dice Jehová, para que fueran mi pueblo, y para renombre, para alabanza y para honra; pero no escucharon.[e]

La señal de las tinajas llenas

12 »Les dirás, pues, esta palabra: "Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Toda tinaja se llenará de vino".[f] Y ellos te dirán: "¿No sabemos que toda tinaja se llenará de vino?"

13 Entonces les dirás: Así ha dicho Jehová: "Yo lleno de embriaguez[g] a todos los habitantes de esta tierra, a los reyes de la estirpe de David que se sientan sobre su trono, a los sacerdotes y profetas y a todos los habitantes de Jerusalén.

14 Y los quebrantaré, a los unos contra los otros, juntamente a los padres y a los hijos, dice Jehová. No perdonaré, ni tendré piedad ni misericordia, sino que los destruiré"».[h]

Judá será llevada en cautiverio

15 Oíd y prestad atención: no os envanezcáis, pues Jehová ha hablado.

16 Dad gloria a Jehová, vuestro Dios, antes que haga venir tinieblas, antes que vuestros pies tropiecen en montes de oscuridad, y que, esperando vosotros la luz, él os la vuelva en sombra de muerte y tinieblas.[i]

17 Mas si no escucháis esto, en secreto llorará mi alma a causa de vuestra soberbia; y llorando amargamente, se desharán mis ojos en lágrimas, porque el rebaño de Jehová fue hecho cautivo.

18 «Di al rey[j] y a la reina:[k] "Humillaos, sentaos en tierra, porque la corona de vuestra gloria ha caído de vuestras cabezas".

19 Las ciudades del Neguev[l] fueron cerradas y no hubo quien las abriera; toda Judá fue deportada, llevada en cautiverio fue toda ella.

20 Alzad vuestros ojos y ved a los que vienen del norte.[m] ¿Dónde está el rebaño que te fue dado, tu hermosa grey?

21 »¿Qué dirás cuando él ponga como cabeza sobre ti a aquellos a quienes tú enseñaste a ser tus amigos? ¿No te darán dolores como los de una mujer que está de parto?[n]

22 Quizá digas en tu corazón: "¿Por qué me ha sobrevenido esto?" ¡Por la enormidad de tu maldad fueron alzadas tus faldas, fueron desnudados tus calcañares![o]

23 ¿Podrá cambiar el etíope[p] su piel y el leopardo sus manchas?[q] Así también, ¿podréis vosotros hacer el bien, estando habituados a hacer lo malo?

24 Por tanto, yo los esparciré al viento del desierto, como tamo que pasa.[r]

25 Esta es tu suerte, la porción que yo he medido para ti, dice Jehová, porque te olvidaste de mí y confiaste en la mentira.

26 Yo, pues, te alzaré también las faldas hasta el rostro, y se verá tu vergüenza:[s]

27 tus adulterios, tus relinchos, la maldad de tu fornicación[t]sobre los collados.[u] En el campo he visto tus abominaciones. ¡Ay de ti, Jerusalén! ¿No serás al fin limpia? ¿Cuánto tardarás en purificarte?»


Notas al pie:

a. Jeremías 13:1 Los profetas anunciaban su mensaje no solamente de viva voz, sino que a veces reforzaban sus palabras con acciones simbólicas. Estas acciones podían formar parte de la vida misma del profeta, como el matrimonio de Oseas (caps. 1--3), el celibato de Jeremías (16.1-4) o la viudez de Ezequiel (24.15-27), o podían referirse a determinados objetos en circunstancias particulares (cf. p.e., Jer 19). Además, estas acciones simbólicas eran algo más que meras ilustraciones visuales del mensaje anunciado, ya que de alguna manera llevaban a la realidad aquello que anunciaban (cf. Jer 25.15-19; 27.1-3,12; 32.1-15; 43.8-13; 51.59-64). Textos como 1 R 22.11 y Jer 28.10-11 muestran que también los falsos profetas realizaban acciones semejantes.

b. Jeremías 13:1 Un cinto de lino: es decir, confeccionado con tela valiosa. La orden de no sumergirlo en el agua manifiesta la intención de evitarle todo contacto que lo deteriore.

c. Jeremías 13:4 Éufrates: heb. Perat. Para llegar hasta el río Éufrates y volver, Jeremías habría tenido que recorrer a pie no menos de 1.200 km, y esto le hubiera exigido realizar un viaje de unos cuantos meses (cf. Esd 7.8-9). Por eso se ha sugerido que el texto no se refiere a ese río de Mesopotamia, sino a una población llamada Pará (cf. Jos 18.23), que se encontraba, lo mismo que Anatot, en territorio de Benjamín. Nótese, sin embargo, que la palabra Perat se emplea normalmente en la Biblia hebrea para designar el río Éufrates.

d. Jeremías 13:7 Para evitar la dificultad que plantea este doble viaje hasta el Éufrates, algunos intérpretes opinan que aquí no se trata de una acción simbólica ejecutada realmente, sino de una parábola o de una visión profética (cf. Jer 25.15-29). Otros piensan, quizá con mayor probabilidad, en una dramatización comparable a las de Ez 12.1-16; 21.18-22 y realizada por Jeremías en el mismo territorio de Judá. El río Éufrates podría haber sido representado simbólicamente con un dibujo o con cualquier otra imagen visual.

e. Jeremías 13:11 Es difícil percibir la correspondencia entre la acción simbólica y la interpretación aquí propuesta, porque la explicación no menciona para nada al río Éufrates. En todo caso, la acción en sí misma parece indicar que la población de Judá, simbolizada en el cinto de lino, va a deteriorarse por causa del exilio a Babilonia.

f. Jeremías 13:12 Toda tinaja se llenará de vino: El profeta se vale de este proverbio popular, aceptado por todos sus oyentes, para anunciar una vez más el desastre que se avecina sobre el pueblo de Judá a causa de sus pecados (cf. Jer 1.13-16).

g. Jeremías 13:13 Lleno de embriaguez: alusión al juicio de Dios sobre el pecado de su pueblo. En otros pasajes, el juicio divino sobre Israel o sobre las naciones se expresa simbólicamente con la imagen de la copa llena de vino, que el Señor hace beber hasta el fondo (cf. Is 51.17; Jer 25.15-29; 49.12; Ez 23.32-34; Ap 16). Véase Copa en la Concordancia temática.

h. Jeremías 13:14 En Jer 19.1-13, el profeta mismo rompe un cántaro para comunicar por medio de una acción simbólica un mensaje similar.

i. Jeremías 13:16 Cf. Am 5.18-20.

j. Jeremías 13:18 El rey es, posiblemente, Joaquín, que ocupó el trono de Judá durante tres meses, después de la muerte de su padre en el año 598 a.C. Joaquín fue llevado cautivo a Babilonia y no volvió a su tierra natal. Cf. Jer 52.31-34.

k. Jeremías 13:18 La reina (madre) gozaba en Israel de honores especiales (cf. 1 R 2.19; 15.13). Según 2 R 24.8, el nombre de la madre de Joaquín era Nehusta.

l. Jeremías 13:19 El Neguev es la región semidesértica que separa a Israel de Egipto (véase Índice de mapas y cf. Gn 12.9). Las ciudades del Neguev eran las ciudades situadas al sur de Judá, que también sufrían el asedio del ejército de Nabucodonosor (cf. 2 R 24.10).

m. Jeremías 13:20 Acerca del enemigo que viene del norte, véase Jer 1.14-15 nota v.

n. Jeremías 13:21 ¿Qué dirás... mujer que está de parto?: texto probable.

o. Jeremías 13:22 ¡Por la enormidad... calcañares!: La invasión de Jerusalén por el ejército de Babilonia se compara con la violación de una mujer (cf. v. 26).

p. Jeremías 13:23 Un etíope: Cf. Is 18.1-2.

q. Jeremías 13:23 Estas dos preguntas dan a entender hasta qué punto Jeremías veía a su pueblo sumergido en el pecado. Un juicio igualmente pesimista sobre el pecado de Judá y sobre sus posibilidades de conversión se encuentra en Jer 17.1. Solo la transformación del corazón por medio de una especial acción divina puede hacer posible el retorno a Dios y la reconciliación con él. Véanse Jer 2.23 nota a; 3.1 nota b; 31.34 nota e.

r. Jeremías 13:24 Véase Sal 1.4 n.; cf. Os 13.3; Sof 2.2.

s. Jeremías 13:26 Os 2.3.

t. Jeremías 13:27 Adulterios... fornicación: Véanse Jer 2.20 nota w; 3.3 nota e.

u. Jeremías 13:27 Sobre los collados: Véase Jer 3.2 n.

Herramientas personales